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Benditas criaturas

Lectura de 3 min.

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Entre 2023 y 2024, pocas películas vimos y veremos capaces de encarnar, en absolutamente cada uno de sus elementos conjurados, el apabullante estatus de "obra de arte".

 

Es por esto que para celebrar que ya la podemos volver a disfrutar en la gran pantalla, rescatamos dos de los magníficos artículos que se dedicaron a 'Pobres criaturas', de Yorgos Lanthimos, en el Diario del Festival.

 

El primero de ellos, firmado por Andreu Marves, incide en la sorprendente figura de Jerskin Fendrix, compositor de la partitura; el segundo, escrito por Maria Adell Carmona, se rinde al irresistible magnetismo de la protagonista y alma mater, Emma Stone:

 

Danza Macabra - Los músicos del Festival

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Es sorprendente que un autor consagrado como Yorgos Lanthimos haya querido que sea un músico joven y relativamente desconocido como Jerskin Fendrix quien componga la banda sonora de su laureada última película, 'Pobres criaturas'. Surgido de la efervescente escena musical de Brixton, la misma que está renovando el rock inglés por vía del eclecticismo y la experimentación, Jerskin Fendrix –sobrenombre de Joscelin Dent-Pooley– comparte el espíritu de coetáneos como black midi o Black Country, New Road, pero no su género: allá donde otros privilegian el guitarreo y los coqueteos con el jazz, él compone bases de electropop ultra-moderno y canta con voz de barítono letras absurdas, plagadas de referencias a la cultura pop. Para saber qué habrá visto Lanthimos en un músico tan poco ortodoxo, habrá que ver – y, sobre todo, oír– 'Pobres criaturas'.

 

Horror Estelar - Emma Stone

 

 

 

 

 

 

 

 

 

En un momento de 'La favorita', la cruel aristócrata interpretada por Rachel Weisz, humilla a la dama caída en desgracia encarnada por Emma Stone afirmando que, con su aspecto descuidado, sólo podría trabajar haciendo de monstruo, como entretenimiento de los niños de la corte. La reacción de Stone ejemplifica a la perfección la propuesta actoral del cine de Yorgos Lanthimos, basada en un trabajo corporal histérico, que abunda en reacciones inesperadas: Stone comienza a imitar torpemente un monstruo, gruñendo, mostrando los dientes y levantando los brazos como si fueran garras, para acabar emitiendo una risa nerviosa.

 

No es difícil adivinar por qué Stone y Lanthimos han repetido en 'Pobres criaturas', un filme basado en la fisicidad dislocada y el excéntrico repertorio gestual que Stone, actriz bregada en la comedia ('Bienvenidos a Zombieland', que la llevó a Sitges y la convirtió en mito femenino entre el fandom nerd, 'Una conejita en el campus', donde daba solvente réplica a un terremoto cómico como Anna Faris, o 'Rumores y mentiras', versión high schooler de 'La letra escarlata' y uno de sus primeros papeles protagonistas) suele aportar a sus personajes. Stone, actriz de ojos descomunales, gestualidad inesperada (es buenísima improvisante, como demuestran sus numerosas apariciones en el Saturday Night Live) y voz ronca, es una leading lady inusual, y por eso mismo, a pesar de protagonizar blockbusters superheroicos o comedias romántico-musicales con Ryan Gosling (ganó un Oscar por 'La la Land'), el film mainstream que más podría aproximarse a su trabajo en 'Pobres criaturas' sería, quizá, 'Cruella', una película escindida en dos, como su propia protagonista: por un lado, es un filme Disney para todos los públicos, y, por otro, una oscura historia de venganza y emancipación femeninas construida en torno a la mirada febril y el gesto desencajado, en primer plano, de una Emma Stone desencadenada.

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